Estuve releyendo a Freire, y como en la relectura, encuentro el gusto, me puse a pensar y pensar.
A veces los docentes nos la ponemos fácil: tendemos a culpar a los estudiantes por no tener interés o ser "cómodos"... claro, que no nos fijamos en nuestros propios y selectivos desintereses, en nuestras propias ansias de comodidad.
Pero en esta ocasión, el punto es otro... aunque esta relacionado. La realidad, es que en ocasiones olvidamos lo difícil y doloroso que puede ser apartarse de un sistema, cambiar de paradigma, mudar de pensamiento; lo complejo que puede ser retar a las formulas sociales y culturales aprendidas desde la mas tierna edad. O sí, en mi caso (y sé que no soy la única) implico dolor, aflicción y muchos quebraderos de cabeza...
Debemos entender que así como muchos de nosotros, nuestros estudiantes mismos se debaten en una tremenda lucha :
"Sufren una dualidad que se instala en la "interioridad" de sus ser. Descubren que, al no ser libres, no llegan auténticamente a ser. Quieren ser, mas temen ser. Son ellos y al mismo tiempo son el otro yo, introyectado en ellos como conciencia opresora. Su lucha se da entre ser ellos mismos o ser duales. Entre expulsar o no al "opresor" desde dentro de si. Entre desalienarse o mantenerse alienados. Entre seguir prescripciones o tener opciones. Entre ser espectadores o actores. Entre actuar o tener la ilusión de que actúan... entre decir la palabra y no tener voz, CASTRADOS en su poder de crear y recrear , en su poder de transformar al mundo." - Paulo Freire , Pedagogía del Oprimido -
Ellas y ellos, nosotras y nosotros,enfrentamos esta lucha.
Por Dios, colegas, entonces no podemos escudarnos en el hecho de que no nos entiendan, nuestros jóvenes estudiantes. Tampoco, amigos estudiantes nos escudemos en el hecho de que nuestros viejos e insensibles docentes no nos comprenden, no nos estimulan. Tenemos miedo, todos lo hemos sentido alguna vez. Miedo del que dirán, miedo de las convenciones sociales, del orden establecido. Miedo de alzar nuestra voz, de disentir, de dejar escuchar nuestras ideas. Solo lanzamos al aire, con sumo cuidado aquellas mas diplomáticas y cuidadosamente pensadas ideas, aquellas que no nos traigan problemas o el juicio del sistema.
Entonces el docente ve al estudiante, como a un enemigo inquisidor, ante el cual no se debe mostrar debilidad, ante quien uno no puede dudar o mostrar humanidad ... pues te tengo una noticia, querido colega: los estudiantes vieron tus dudas y miedos hace mucho tiempo, y si por casualidad no los vieron, los verán tarde o temprano; así que más vale que empieces a ser honesto, no hay nada que duela más que la falsedad premeditada.
Y cuando el estudiante ve la falsedad del docente, ya estamos, ve otro traidor más, que viene a dar formulas en las que ni el mismo docente cree, predica valores que no practica y camina como si todo lo supiera cuando en realidad, lo único que tiene a su favor es la experiencia, por los años vividos.
Entonces se crean "bandos" como si fuéramos enemigos... no siempre es consiente, esto, pero funciona. Todos a la defensiva, todos cuidándonos de todos...
Cuando la realidad es que somos compañeros, todos luchamos con las mismas limitaciones y obstáculos mentales, a todos nos ha influido un sistema CASTRADOR que nos impone el silencio.
Por eso, nosotros, quienes estamos en función de maestros, reconociendo nuestras limitaciones y enfrentando nuestros propios miedos y luchas, hemos de reconociliarnos con nuestros estudiantes:
"Frente al problema de su comportamiento, de su visión del mundo, de su ética... debemos encararlos así, como seres duales, contradictorios, divididos" - Paulo Freire, Pedagogía del Oprimido - y encarar nuestra propia dualidad, me atrevo a agregar.
En fin. Así que aquellas maestras y maestros, que han emprendido la lucha por SER, y luchan por ello, no como tarea aislada, si no como parte de su PRAXIS docente cotidiana, y se enfrentan al inmovilismo, al silencio, al miedo, ellas y ellos comprenderan:
"Por esto, la liberación es un parto. Es un parto doloroso..."- Paulo Freire, Pedagogia del Oprimido -